Zamaro_competencias.
Rosa María Zamudio Y Maldonado.
Mi aventura de ser Docente.
Me encantaron las lecturas, creo que fue una magnifica elección que me permitió hacer algunas deducciones sobre las competencias que como docentes tenemos que desarrollar para que desde esa praxis poder ayudar, apoyar y conducir a nuestros alumnos. Con el documento de José Manuel Esteve, me identifique con el SER profesor; creo que el titulo no podía ser mejor, ya que es una hazaña el emprender la empresa de ser Profesor, la lectura ha sido un soplo vivificador de ideas afines, de ideas transformadoras, de una enseñanza dialéctica, donde el camino es la practica, donde aprendemos del contacto directo con el grupo. Me puso al descubierto tantas cosas vividas como docente, pero por estar inmersos en lo cotidiano no nos observamos, es como dice Paulo Freire, en su narración del pueblo Port Mont. No logramos vernos del todo, en nuestras interacciones diarias existe cierta “neblina”, cierta “opacidad “.
La lectura de Paulo freire, primeras cartas, lo relaciono e identifico dentro de la metodología básica para enseñar y aprender, en este caso identifique de manera substancial el LEER Y ESCRIBIR = ESTUDIAR. Miguel Angel Santos nos ayuda e esclarecer el concepto del profesor ubicándolo desde una perspectiva científica, Esteve dice que aprendemos del ensayo y del error, sin embargo Paulo Freire opina lo contrario, yo estoy mas de acuerdo con Paulo Freire, posteriormente fundamentare mi opinión. Del escrito de José Manuel, interpreto y sintetizo en estos tres aspectos:
A) Sentir, “un cambio en la postura y actitud del maestro”.
B) Pensar, “un cambio en el enfoque de la profesión”.
C) Hacer, “un cambio en los criterios metodológicos”.
El SENTIR. Me permite darme cuenta de mi postura y de mi actitud como profesora, si tomamos en sentido literal el concepto de sentir, implica conmoverse, arrepentirse, compadecerse, padecer, soportar, observar en el contexto educativo, es notar las reacciones de los jóvenes, reparar y apreciar sus participaciones, considerar la carga afectiva, establecer empatía con las dificultades que se les presentan cuando intentan aprender nuevas cosas, es decir, fijarnos en ellos. En términos generales pretender no sentir implica no reflexionar, por lo tanto no elaboramos un planteamiento serio de nuestra labor docente, entonces nos varamos en el concepto del profesor ideal.
PENSAR: Un cambio en el enfoque de la profesión. El repensar día con día la actividad en el salón de clases es un proceso que va reconstruyendo el sentido educativo, el meditar todos los actos realizados con el grupo de estudiantes es la parte central que nos permite ser más críticos, actualizarnos, vincular los actos académicos con los actos sociales y con el entorno de los estudiantes. Pensar en mi tarea docente me lleva a cavilar que relación tiene para ellos este conocimiento, como lo hago significativo, que acciones tengo que hacer para que descubran su potencial para que encuentren sus respuestas. El profundizar en mi labor educativa me permite ser mas creativo, afirmar más mis convicciones, romper moldes y estereotipos (del profesor ideal) o por lo menos optimizar mi labor y lograr una aproximación mas fiel a la expectativa de EDUCAR. HACER. Un cambio en el proceso burocrático del profesor tradicional. En este concepto sintetizo a Paulo freire y a Miguel Angel Santos, interpretando a Freire en su texto la “primera carta” deduzco que en mi proceso de enseñar me estoy APRENDIENDO, me estoy observando no para rectificar mis errores, sino para estar abierta para irme construyendo, formando, me estoy repensando para no ser un profesor tradicional me estoy capacitando, estoy adquiriendo y voy construyendo mi perfil y personalidad como docente a través de la interacción con los estudiantes, son ellos los que me van marcando el camino con sus preguntas, su curiosidad, no puedo separarme en este proceso, es por ello que coincido mas con Freire que con Esteves, en el concepto de que mi formación docente es aprendida a través del ensayo y error, si fuera así la atención estaría concentrada en mi no en mi alumno. Creo necesario mencionar e insistir en que la primera COMPETENCIA como docente es: Nuestra capacidad para apreciar al alumno. Freire menciona en su escrito otras habilidades que debemos desarrollar, es decir, no podemos ser profesores eficaces sino adquirimos la COMPETENCIA de saber leer y escribir y para hacerlo tenemos que estudiar.
EL saber estudiar para interpretar el mundo desde una perspectiva más objetiva sería otra COMPETENCIA del profesor. Miguel Angel Santos argumenta en su escrito "la concepción del profesor”. La necesidad de incorporar un soporte metodológico y científico en la práctica del docente esto es un problema fundamental que cada uno de nosotros tenemos que resolver y el propio sistema educativo, si no tengo conocimiento sobre los teóricos del aprendizaje ¿como pretendo enseñar? ¿Con que didáctica intervengo en el proceso de enseñar? ¿Como critico los modelos educativos si desconozco las teorías pedagógicas? ¿Como le muestro el camino a mi alumno si no se como?. Cuando pretendemos dar lo que no se tiene, sólo puede dar uno pena. Luego entonces otra COMPETENCIA del profesor es el Conocimiento sobre su profesión, yo me pregunto. Si la mayoría nos iniciamos en la docencia sin ninguna preparación en didáctica, en las teorías sobre aprendizaje, sin tener herramientas pedagógicas ¿Como fue mi actuar docente?. Y como lógica de esta formación surge unas preguntas ¿como comunico a mi alumno todo lo que yo se?, ¿como lo conecto con el mundo?. Para Freire y creo que para todos nosotros la PALABRA, oral y escrita es una herramienta indispensable en la acción de enseñar con la palabra, codificamos y decodificamos el mundo, los textos, los conceptos, en esta idea sobre la palabra encuentro otra COMPETENCIA: La comunicación. El docente debe desarrollar su capacidad como interlocutor. La lectura de los textos, me recordó el camino que estoy recorriendo, primero el darme cuenta que tenia que estudiar el campo profesional de la docencia, decidir que me gusta y apasiona la interrelación con los jóvenes, descubrir que creo en ellos, que no quiero dar una buena clase, que quiero educar para la vida, desarrollar en ellos el conocimiento para integrarlo en un conocimiento analítico, reflexivo, holístico, intuitivo, imaginativo, emocional-socio-afectivo, PERO, todas esas competencias que quiero desarrollar primero las tengo que adquirir yo.
sábado, 13 de diciembre de 2008
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